Adamuz está tristemente de actualidad. Lo que no mucha gente sabe es que Adamuz tiene relación con el Valle de los Caídos puesto que, desde esta localidad cordobesa fueron trasladados al Valle en su día 62 caídos, todos ellos represaliados por milicianos socialistas.
Así fueron las cosas.
Procedentes de la localidad cordobesa de Adamuz, fueron trasladados a los osarios de la Basílica Pontificia del Valle de los Caídos los restos mortales de 62 vecinos, todos ellos asesinados en la retaguardia durante el año 1936, entre el 10 de agosto y el 22 de diciembre, por milicianos de izquierda.
Adamuz se adhirió inicialmente al Alzamiento del 18 de julio. El 22 de julio, al conocerse la entrada de tropas nacionales en el cercano municipio de Pedro Abad, se produjo en la localidad una manifestación espontánea de júbilo. Sin embargo, dichas fuerzas no lograron alcanzar Adamuz y, al día siguiente, ante la creciente incertidumbre, se intensificaron las labores de fortificación y se reforzó la vigilancia, al haberse detectado movimientos de milicianos que se aproximaban con el propósito de ocupar la población.
Desde el 25 de julio, Adamuz quedó cercado. Fueron interrumpidos los suministros de electricidad y de agua potable, así como las comunicaciones telefónicas y telegráficas, quedando la localidad completamente aislada. El asedio se prolongó durante varios días, acompañado de reiteradas exigencias de rendición por parte de las milicias marxistas.
El 9 de agosto, ante la manifiesta desigualdad de fuerzas, la resistencia fue abandonada. En un primer momento se ofrecieron garantías de seguridad a las personas de derechas que habían participado en la defensa del pueblo. Estas, junto con la Guardia Civil de Adamuz, fueron detenidas y trasladadas en dos camiones con destino a Jaén, con el pretexto de protegerlas de posibles represalias.
Al día siguiente, 10 de agosto, las milicias revolucionarias asumieron el control de la situación y procedieron al asesinato de los detenidos, en nombre de una supuesta “justicia revolucionaria”.
Del conjunto de personas asesinadas tras la caída de Adamuz, 62 de ellas fueron finalmente inhumadas en el Valle de los Caídos. Entre estos, 49 fueron ejecutados en el denominado Tren de la Muerte de Jaén el 12 de agosto de 1936. La misma suerte aguardaba a los 52 vecinos de Adamuz evacuados en los citados camiones, quienes partieron desde Jaén en los tristemente conocidos Trenes de la Muerte.
De los 245 prisioneros que viajaban en el segundo convoy, solo 52 lograron sobrevivir al exterminio inicial; entre ellos, 13 vecinos de Adamuz, que fueron posteriormente encarcelados en Madrid y, con el tiempo, también asesinados.
Debe señalarse que ninguno de los asesinados en los trenes de Jaén ni de las víctimas de la represión posterior fue trasladado al Valle de los Caídos.
Entre los 62 vecinos de Adamuz cuyos restos reposan en el Valle se encontraban hombres de muy diversas profesiones: un veterinario, dos maestros de escuela, un herrero, nueve propietarios, un estudiante, tres industriales, cuatro comerciantes, catorce labradores, siete jornaleros, dos panaderos, un albañil, un sepulturero, un guarnicionero, un zapatero, un chófer, un electricista, un guarda de campo y, finalmente, el sacristán y el sacerdote, cura párroco Miguel Borrego Amo.
Sus edades oscilaban entre los 19 años del estudiante Miguel Galán Cazalla y los 67 años del veterinario titular de Adamuz, don Ignacio Sánchez Fernández.