Entrevista en «El País» al Presidente de Patrimonio Nacional.

José Rodríguez Spiteri, nacido en Madrid en 1945, es el nuevo presidente del Consejo de Administración de Patrimonio Nacional, la institución de titularidad estatal con fines culturales y representativos, que administra los bienes históricos de los que dispone la Corona. Al frente de 1600 funcionarios y laborales, con un presupuesto anual de 121 millones de euros en 2011, regenta uno de los departamentos de la Administración española con más amplitud de cometidos, ya que gestiona desde un legado inmueble suntuario de 19 palacios o sitios reales, conventos y monasterios, entre otros El Escorial, Aranjuez y La Granja, que atesoran en conjunto más de 135.000 obras de arte, hasta bosques, ríos y jardines cuya extensión supera las 22.500 hectáreas. Diplomático de carrera desde 1972, desempeñó cargos en la India y México, así como las jefaturas de misión en Portugal y Alemania, donde fue embajador entre 1999 y 2004. Previamente había sido en 1986 jefe de Medios Operativos de la Presidencia del Gobierno, así como Director General de Política Exterior para Europa, Asia y América del Norte y asesor encargado de relaciones con la Santa Sede en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Presidente de la Fundación Pablo Palazuelo, que lleva el nombre de su tío el artista abstracto fallecido en Galapagar en 2007, José Rodríguez Spiteri es un hombre tranquilo y aplomado, andarín y lector impenitente de libros y de Prensa escrita, además de comprador privado de obra contemporánea de artistas jóvenes. Está casado y tiene dos hijas.

Pregunta. Es Usted el cuarto miembro de la Carrera que encabeza la institución; parecería que, en el cargo que desempeña, priman más las funciones representativas que las culturales.

Respuesta. No lo creo. Pienso más bien que han sido situaciones circunstanciales las que han llevado a tales designaciones. Y tampoco creo que las funciones de representación sean más importantes que las demás. En mi caso, considero que probablemente ha influido mi trayectoria de servicios al Estado.

P. De su experiencia diplomática, ¿qué pautas extrae para aplicar en su nuevo cometido al frente de Patrimonio Nacional?

R. Las de observar paciencia en las negociaciones y fijar claramente los objetivos. Hay que tener muy claro a dónde queremos llegar y actuar de modo que se impida la improvisación y la decisión precipitada. En una institución como Patrimonio Nacional, cualquier decisión tiene calado y arrastre.

P. ¿Tiene Patrimonio Nacional algún legado de Arte Abstracto?

R. Durante varios años se compraron algunas obras, pero no son muy numerosas.

P. ¿Contemplaría dotarse de ellas o incrementarlas?

R. Trataré de este asunto cuando se serenen las aguas presupuestarias.

P. ¿Siguen bajando turbias?

R. Complejas y preocupantes.

P. ¿En qué estado interior y contextual ha encontrado Patrimonio Nacional al asumir su presidencia? ¿Le satisface lo que ha hallado?

R. En general, sí. Lo cierto es que me siento como cuando preparaba mis oposiciones: llevo mes y medio en el cargo y no paro de estudiar. Cada presidente de Patrimonio Nacional desarrolla una manera propia de ejercer su tarea. Ahora tenemos una nueva gerente, Alicia Pastor, que procede del Museo del Prado. Aquí se desarrolla una gestión muy variada que abarca desde palacios y obras de arte hasta bosques.Tenga en cuenta que tenemos 300 funcionarios y 1300 laborales. Estamos tratando de reordenar los efectivos de personal con los que contamos, para optimizarlos, tarea que llevará cierto tiempo. No he encontrado nada especialmente adverso.

P. ¿Piensa introducir modificaciones en personal, en el organigrama y en los métodos o más bien seguirá una línea de continuidad?

R. Nada muy especial, de momento. Vamos a ver cómo trabajamos con lo que tenemos. Quizás algún ajuste, pero no hay nada decidido. Patrimonio Nacional cuenta con un catálogo de puestos de trabajo con gente de extraordinaria competencia. Pero a veces, hay áreas infra-dotadas de personal y otras, por razones que se me escapan, con un número desproporcionado de efectivos. Creo que con la plantilla actual podemos hacer muy bien el trabajo encomendado. Además, tengo buenas relaciones con los sindicatos y entiendo que eso es fundamental.

P. ¿Qué tienen que ofrecer los palacios, jardines, monasterios y conventos de Patrimonio Nacional a los madrileños y visitantes?

R. Ofrecen una reflexión sobre el valor que hoy día tiene nuestra historia. El Palacio Real, El Escorial, Aranjuez y la Granja debe llevarnos a la reflexión de lo que hemos sido y a la obligación de todas las generaciones de preservar este legado, que es parte de nuestra formación humana, de nuestra formación como ciudadanos.

P. ¿Cuáles van a ser las ideas-fuerza de su mandato?

R. Prefiero llamarlas objetivos: terminar el Museo de Colecciones Reales; mantener el nivel de las exposiciones temporales y la calidad de la oferta cultural de los bienes históricos; por supuesto, el servicio que Patrimonio Nacional le presta a la Corona; y la gestión del Valle de los Caídos.

P. El Valle de los Caídos, en su configuración actual, es percibido por una parte importante de la población y de la clase política como un monumento cuando menos, problemático, más precisamente más como símbolo de confrontación ideológica y política entre españoles que como símbolo de reconciliación. ¿Qué opina Usted como presidente del organismo estatal que lo administra?

R. A Patrimonio Nacional le corresponde gestionar el Valle de los Caídos. Es algo atípico dentro de lo que son los bienes muebles e inmuebles que gestiona. Esta es una realidad legal que no va a tener cambio. Nos encontramos en un momento que evidencia que este asunto no reúne consenso. El único consenso existente al respecto es que no hay consenso. En línea con el informe de la comisión nombrada al efecto, como repitió la vicepresidenta del Gobierno en comparecencia del 7 de febrero, no se debe o puede hacer nada sin consenso. Hay cuestionamientos teóricos, hasta religiosos y políticos. Es una realidad que el Valle de los Caídos despierta muchas sensibilidades, todas ellas encontradas pero absolutamente respetables. Nuestra tarea, desde Patrimonio Nacional, consiste en ver qué podemos hacer desde un punto de vista técnico. Según nuestros informes, presenta importantes carencias de mantenimiento. Eso se recoge en el informe de la comisión oficial y se establece como prioridad. Hay cuestiones estructurales, como importantes filtraciones de agua que se remontan a la construcción, y otras derivadas de la necesaria restauración de los grupos escultóricos de los Evangelistas y las Virtudes. La zona de la abadía también requiere atención, así como el recinto boscoso de 1300 hectáreas que circunda el valle y que compone un espacio ecológico único…Como ve, el Valle de los Caídos tiene un catálogo innumerable de tareas.

P. ¿Cómo y cuándo piensa acometerlas?

R. Poco a poco. Vamos a empezar a restaurar el via Crucis para que pueda ser utilizado en esta Semana Santa. Con los técnicos de Patrimonio Nacional estudiaremos a qué concederemos prioridad en función de las disponibilidades presupuestarias: una de ellas es, por supuesto, la de las filtraciones de agua, que tuvo su origen cuando el arquitecto del complejo, Diego Méndez, recubrió la bóveda de la cripta excavada en la montaña con tres estratos de hormigón, acero y granito, pese a lo cual resultaron perforadas por el agua.

P. ¿Qué sucede con los grandes grupos escultóricos?

R. Sucede que fueron hechos con materiales muy distintos, desde piedra a restos de escombro de la propia obra revestidos, cuya evolución sigue distintos cursos en función de su propia naturaleza y su interacción, también con respecto a agentes externos como el sol o la lluvia.

P. ¿Hay riesgo para el público bajo los Evangelistas o las Virtudes?

R. No, porque el acceso al público lo mantenemos cerrado. Así no lo puedo abrir. Probablemente ahora mejoremos la seguridad del grupo escultórico de La Piedad -en el dintel de entrada- , pero no se va a desmontar ni a colocar en su lugar una reproducción. Prefiero gastar más dinero en ver cómo acabamos con las filtraciones de agua.

P. ¿Han afectado las filtraciones a los enterramientos?

R. Sí, se han visto muy, muy afectados, tanto, que algunos restos no permiten su identificación. Está escrito en los informes.

P. ¿Hubo negligencia para llegar a ese estado?

R. Creo que no, porque las filtraciones datan del origen mismo de las obras, pero su hallazgo y sus efectos sobre los enterramientos a izquierda, derecha y a lo largo del eje de la basílica es reciente.

P. Entonces, en su origen, se proyectó mal.

R….

P. Francisco Franco no puede ser considerado caído en la Guerra Civil. ¿Cómo se explica su sepultura en el Valle?

R. La única explicación reside en el momento histórico en el que tuvo lugar su muerte, momento en el que no hay consenso en torno a qué hacer. La abadía es soberana sobre todo lo que ocurre en el Valle.

P. ¿Por qué?

R. En virtud de los acuerdos firmados con la Iglesia católica.

P. Son preconstitucionales.

R. Fueron ratificados con el Vaticano en 1979. En todo caso, no es el momento, quizá más adelante se pueda abordar. Lo cierto es que se han producido situaciones de una tensión extraordinaria.

P. El abad admitió, a preguntas de este diario, que si la familia de Franco no se oponía, ni él ni su comunidad impugnarían la salida de los restos del dictador de la basílica y del Valle de los Caídos. ¿Contempla esa posibilidad?

R. En el momento en que haya consenso, alguien tendrá que tomar la iniciativa contando con la familia y con la comunidad benedictina. Si hay consenso, se acabó el problema: la vicepresidenta Saénz de Santamaría fue muy explícita en su comparecencia ante el Senado.

P. ¿Cuál es hoy su opinión al respecto?

R. La idea de Patrimonio Nacional es que vamos hacia una normalización de la situación en el Valle de los Caídos y que más adelante estudiaremos otras cuestiones siempre con la palabra consenso como referencia.

P. Usted sabe que consenso total sobre este asunto es imposible.

R. Es complicado, pero no lo descarto. Lo importante es ver hasta dónde quieres llegar.

P. ¿Hasta dónde quiere llegar Usted en este asunto?

R. Eso no se lo voy a contar ahora. Quizá más adelante.

P. ¿En qué situación se encuentran las obras del Museo de Colecciones Reales? ¿Cómo puede afectarles la súbita desaparición del arquitecto recién fallecido Luis Moreno Mansilla?

R. Conocí a Moreno Mansilla en dos ocasiones y pude comprobar su extraordinaria calidad humana y profesional, como gran arquitecto. Siempre echaremos en falta su insustituible criterio: Pero el proyecto va a seguir adelante. La relación con su socio el arquitecto Emilio Tuñón es excelente. Las obras del museo cuentan con un equipo muy competente. En este momento, está adjudicada la tercera fase que consiste en las obras de revestimiento de la fachada y en este año y el siguiente se acometerán las obras de las ventanas. En 2013 abordaremos las instalaciones y la museografía. Ahora, en contacto con la Dirección General de Presupuestos, realizamos una proyección para los ejercicios 2014, 2015 y 2016, que no está cerrada, porque la estamos revisando respecto de los costes iniciales y que implica una reducción de más del 20%. No vamos a forrar las rampas de acceso con un revestimiento de roble miles de metros cuadrados, como previeron en un principio Tuñón y Mansilla, a quienes ha dolido confirmar que el hormigón visto tiene cierta belleza…Tampoco los suelos serán de granito negro, que resulta muy caro. Emplearemos otros materiales, igual de bellos pero más baratos.

P. ¿Será 2016 la fecha en que culmine la construcción?

R. Podría ser. Pero no hay garantía plena. Dependerá del flujo presupuestario. Mas ya va siendo hora, porque el proyecto data de 1998. Es un proyecto estratégico que va a contribuir a que Madrid tenga una de las ofertas culturales más importantes de Europa.

P. ¿Hay ya algo concreto sobre la museografía que presentará?

R. No aún. La idea es promover la licitación de las instalaciones a finales de 2013 y a continuación, la museografía, para evitar errores de imprevisión cometidos en otros museos.

P. En aspectos representativos y protocolarios relativos a la Corona como los que desempeña Patrimonio Nacional, ¿hay planes de contingencia ante eventos estatales predecibles o presumibles como, por ejemplo, seria un relevo en la Jefatura del Estado?

R. Esa pregunta no tiene contestación por mi parte. No puedo entrar en ella. Se trata de una cuestión de estricta competencia de la Casa Real cuya respuesta no me concierne.

P. Desde el punto de vista representativo-protocolario, ¿en qué situación se halla el duque de Palma, yerno del Rey, al respecto de los actos oficiales?

R. No tengo nada que ver. No puedo contestar a su pregunta.

P. ¿Hay novedades respeto del retrato de la familia real que se le encargó al pintor Antonio López en el año de 1992?

R. Sí: el artista me ha prometido que lo termina en el próximo mes de mayo; en este año, claro. En este momento, retoca la figura del Príncipe de Asturias, más concretamente un tercio de esa figura, que ha aproximado también un poquito más al grupo; en el retrato, a la derecha de Don Felipe, se encuentra la Reina, a su lado el Rey, junto a él la infanta Elena y a la derecha de ella, la infanta Cristina. El cuadro, que mide 3,40 metros por tres de altura, una vez terminado por López, lo instalaremos en el salón del Consejo de Patrimonio, sobre una pared hasta ahora ocupada por un tapiz hecho con cartones de Francisco de Goya. El encargo data de 1996.

P. ¿Será visitable por el público en el lugar elegido?

R. Sí, en visitas previamente concertadas.

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7 commentarios

Guripa · 25 marzo, 2012 a las 21:55

Estimado Mario:

Puedo asegurarle que el nivel de atención o guardia, como quiera definirlo, de la ADVC nunca ha sido rebajado. El objetivo que nos da sentido, la defensa del Valle de los Caídos, no admite relajaciones ni confianzas, pues no es la amenaza de un partido u otro la que hay que tener en cuenta, sino la desidia, la ignorancia y la estupidez de la mayoría del pueblo español, que adolece de principios y valores morales y de una falta de criterio y compromiso típicos de sociedades decadentes, abocadas a su desaparición.

Los partidos políticos viven para ofrecer a su electorado lo que quieren oír, en vez de lo que deberían oír. Así ocurre que nadie en política utiliza el rigor, el análisis de los problemas reales, o las herramientas dialécticas apropiadas para comprometer a la sociedad en la resolución de los auténticos retos. Se dedican a alimentar diferencias irreales para las que ofrecen soluciones estúpidas.

Hoy hemos visto el batacazo del PP en Andalucía, donde una parte de la sociedad, adormecida y comprada, entrega el gobierno autonómico a los causantes de su propia ruina y a sus compinches de IU. Una vergüenza para la otra parte de la sociedad andaluza y, desde luego, para el resto de españoles con sentido común.

Éste es el reflejo de la España de hoy, el que nos hace a la ADVC permanecer al pie del cañón gobierne quien gobierne. Para ello necesitamos la permanente colaboración y apoyo de esa parte de la sociedad que no se resigna y que no tira la toalla, porque quedan muchas cosas en España por defender y preservar.

Le ruego que no permita que el desánimo le venza y haga lo propio entre las personas de su entorno. No tenemos derecho a abandonar la lucha.

Hermenegildo · 25 marzo, 2012 a las 21:54

Me intranquiliza nada que el Presidente de Patrimonio Nacional siga dejando una puerta abierta a la exhumación de los restos de Franco.

Mario · 25 marzo, 2012 a las 8:54

Despues de esta declaraciones ruego a la Asociacion para la Defensa del Valle de los Caidos que este mas atenta que nunca.
Lo se debe bajar la guardia.

Ricardo · 25 marzo, 2012 a las 1:05

En el título de la noticia sobre estas declaraciones del Presidente de Patrimonio Nacional figuran indebidamente unas comillas que inducen a equívoco. Porque el Sr. Spiteri no menciona en absoluto un «problema del Valle de los Caídos». Y está claro que es hombre inteligente, culto y con mundo, que sabe muy bien lo que dice. Porque en efecto, el que algunos o muchos españoles de hoy le encuentren defectos y errores a uno de los monumentos y sitios reales de Patrimonio Nacional puede que sea un problema de estas personas, pero desde luego no lo es del Valle de los Caídos. Claro que no es una desgracia, porque esas personas disconformes tienen para elegir casi una veintena más de otros monumentos del Patrimonio Nacional que pueden visitar y admirar plenamente complacidos.Y nadie les obliga a visital ese monumento al que ponen sus pegas.

Los monumentos históricos están creados por definición en otros tiempos y por personas que tenían unas ideas y unos ideales que no tienen por qué coincidir con los de todos los que pertenecen a todas las generaciones subsiguientes. Y los pueblos civilizados, cuando tienen la suerte de disponer de monumentos del pasado, los cuidan y los conservan sin tratar de ir cambiándodolos y corrigiéndoles lo que no guste de ellos a unos y a otros.

En cuanto a la lápida de F.Franco en la Basílica, a ver para cuándo se enterarán ciertos listos de que esa piedra está allí no por los mayores o menores méritos de esa persona como militar, como estratega, como político o como gallego ilustre, sino simplemente porque él fue quien ideó diseñó e hizo posible la construcción de este monumento. Se trata de una de las famosas lápidas del fundador (Stifterplatte, Founder`s Tombstone etc.) como las que existen, según una milenaria tradición, en miles de templos y monumentos de todo tipo de los cinco continentes. Y nadie se emociona ni en favor mi en contra.

El Presidente de Patrimonio Nacional está claro que es hombre inteligente, con cultura y con mundo, que sabe lo que dice y no se deja provocar tan fácilmente. Y si apunta que se va hacia una normalización con respecto al Valle de los Caídos, puede que esté pensando que ya es hora de que se vayan calmando los ánimos de algunos y de que éstos se olviden ya de polemizar contra la historia. Que hay otras muchas tareas de que preocuparse para todos.

    linares · 25 marzo, 2012 a las 1:36

    No me puede parecer más acertado su comentario, D. Ricardo. Ya es hora de encpntrar alguién cabal al frente de Patrimonio, ahora si, eso del «consenso» nos hace estar alertas.

Guripa · 23 marzo, 2012 a las 1:28

Ahora no está de más hacer algunas observaciones adicionales sobre el contenido de la entrevista:

«P. El Valle de los Caídos, en su configuración actual, es percibido por una parte importante de la población y de la clase política como un monumento cuando menos, problemático, más precisamente más como símbolo de confrontación ideológica y política entre españoles que como símbolo de reconciliación. ¿Qué opina Usted como presidente del organismo estatal que lo administra?»

OBSERVACIÓN: La configuración actual, gracias a la labor conjunta de todos los que lo estamos defendiendo, es la que siempre ha tenido el monumento. Su fundación se hizo con la intención de perpetuar su significado de RECONCILIACIÓN, aunque los enemigos de la verdad, que son los mismos enemigos de España y de la Cruz, en su afán de intoxicar y desinformar, sólo hablen de confrontación. La razón de estó se halla, seguramente, en que ellos nunca se han reconciliado ni lo harán, pues viven del conflicto permanente.

«R. A Patrimonio Nacional le corresponde gestionar el Valle de los Caídos. Es algo atípico dentro de lo que son los bienes muebles e inmuebles que gestiona. Esta es una realidad legal que no va a tener cambio. Nos encontramos en un momento que evidencia que este asunto no reúne consenso. El único consenso existente al respecto es que no hay consenso. En línea con el informe de la comisión nombrada al efecto, como repitió la vicepresidenta del Gobierno en comparecencia del 7 de febrero, no se debe o puede hacer nada sin consenso. Hay cuestionamientos teóricos, hasta religiosos y políticos. Es una realidad que el Valle de los Caídos despierta muchas sensibilidades, todas ellas encontradas pero absolutamente respetables. Nuestra tarea, desde Patrimonio Nacional, consiste en ver qué podemos hacer desde un punto de vista técnico. Según nuestros informes, presenta importantes carencias de mantenimiento. Eso se recoge en el informe de la comisión oficial y se establece como prioridad. Hay cuestiones estructurales, como importantes filtraciones de agua que se remontan a la construcción, y otras derivadas de la necesaria restauración de los grupos escultóricos de los Evangelistas y las Virtudes. La zona de la abadía también requiere atención, así como el recinto boscoso de 1300 hectáreas que circunda el valle y que compone un espacio ecológico único…Como ve, el Valle de los Caídos tiene un catálogo innumerable de tareas.»

OBSERVACIÓN: Parece, muy en la línea de tibieza en unos casos y de cobardía en otros del PP, que tienen en el CONSENSO una especie de eje fundamental de actuación. El consenso, por sí mismo, no es nada. Adquiere su significado sólo a partir de la legitimidad y moralidad del tema sobre el que se busca. Aunque haya consenso político en que hay que considerar el aborto como un derecho, la propia ilegitimidad e inmoralidad de la cuestión, pues el verdadero derecho es el de la vida, hace que ese consenso carezca de validez. En el asunto del Valle pretender vulnerar su integridad material, con monolitos o pebeteros, y prostituir la espiritual, exhumando cadáveres ahí sepultados, instalando museos laicos en el recinto de un lugar sagrado o desacralizando la basílica, cosas todas propuestas por esta patulea izquierdista que soportamos en España y que son ilegítimas e inmorales, hace que la búsqueda de un consenso al respecto carezca de validez alguna.


«P. ¿Hubo negligencia para llegar a ese estado?

R. Creo que no, porque las filtraciones datan del origen mismo de las obras, pero su hallazgo y sus efectos sobre los enterramientos a izquierda, derecha y a lo largo del eje de la basílica es reciente.»

OBSERVACIÓN: El término que define la indecente actuación del desgobierno socialista no es negligencia, sino un compendio de los de prevaricación, dolo, malversación de caudales públicos y mentira. La verdadera intención de esa gentuza fue la de impedir el correcto mantenimiento de todo el monumento, buscando su degradación paulatina por el efecto del clima y de las filtraciones para llegar a un estado de ruina que aconsejara su cierre total y su derrumbe definitivo. No creo que nadie pueda dudar de que fue así. Esas filtraciones y los deterioros de la piedra escultórica estaban contemplados desde su construcción y previstas las labores de mantenimiento y conservación oportunas, pero la inquina izquierdista hurtó los fondos necesarios y la dotación de personal capacitado para tales fines. De todo ello podemos extraer la conclusión del elevado respeto por los propios muertos allí enterrados que profesa la izquierda, del elevado concepto que tiene del honor y del sacrificio. En fin, la izquierda.

«P. Francisco Franco no puede ser considerado caído en la Guerra Civil. ¿Cómo se explica su sepultura en el Valle?

R. La única explicación reside en el momento histórico en el que tuvo lugar su muerte, momento en el que no hay consenso en torno a qué hacer. La abadía es soberana sobre todo lo que ocurre en el Valle.»

OBSERVACIÓN: Hay dos razones de peso para que el Generalísimo esté allí sepultado. La primera es la orden del actual rey Juan Carlos I, que contó con el permiso de la familia. ¿Quién va a revocar una orden del rey?. La segunda es que todos los promotores de templos católicos adquieren el derecho a ser enterrados en los mismos. Esta costumbre no la va a cambiar nadie.

«P. ¿Por qué?

R. En virtud de los acuerdos firmados con la Iglesia católica.

P. Son preconstitucionales.

R. Fueron ratificados con el Vaticano en 1979. En todo caso, no es el momento, quizá más adelante se pueda abordar. Lo cierto es que se han producido situaciones de una tensión extraordinaria.»

OBSERVACIÓN: La afirmación, que no pregunta, del periodista de que son preconstitucionales demuestra su ignorancia o su mala fe.

«P. El abad admitió, a preguntas de este diario, que si la familia de Franco no se oponía, ni él ni su comunidad impugnarían la salida de los restos del dictador de la basílica y del Valle de los Caídos. ¿Contempla esa posibilidad?

R. En el momento en que haya consenso, alguien tendrá que tomar la iniciativa contando con la familia y con la comunidad benedictina. Si hay consenso, se acabó el problema: la vicepresidenta Saénz de Santamaría fue muy explícita en su comparecencia ante el Senado.»

OBSERVACIÓN: De nuevo el manido consenso. Por muy vicepresidenta que sea esta señora y por mucho consenso político nadie tiene derecho a reescribir la historia de España y, mucho menos, a imponerlo ni a la familia ni a la comunidad benedictina ni a los españoles. La historia es de España, no de los políticos.

«P. ¿Cuál es hoy su opinión al respecto?

R. La idea de Patrimonio Nacional es que vamos hacia una normalización de la situación en el Valle de los Caídos y que más adelante estudiaremos otras cuestiones siempre con la palabra consenso como referencia.

P. Usted sabe que consenso total sobre este asunto es imposible.

R. Es complicado, pero no lo descarto. Lo importante es ver hasta dónde quieres llegar.

P. ¿Hasta dónde quiere llegar Usted en este asunto?

R. Eso no se lo voy a contar ahora. Quizá más adelante.»

OBSERVACIÓN: Lo importante no es sólo hasta dónde quieres llegar, sino la licitud del objetivo y de los medios empleados. La manipulación, el sectarismo y la mentira nunca son medios lícitos, y ya he hablado de la ilegitimidad del objetivo.

El fin justifica los medios es una frase que representa al maquiavelismo y quiere significar que gobernantes y otros poderes han de estar por encima de la ética y la moral dominante para conseguir sus objetivos o llevar a cabo sus planes. Obviamente, este silogismo defendido por la doctrina del Bien Superior se opone frontalmente a la doctrina cristiana que declara exactamente lo contrario: El fin no justifica los medios.

Guripa · 23 marzo, 2012 a las 0:34

Ante la costumbre de desinformar y manipular realidades aquí ofrezco unas correcciones y
precisiones a EL PAÍS:

Según consta en http://patrimonionacional.es/Home/Presentacion.aspx

Una de las obligaciones que se impuso la Corona en el marco del Estado constitucional de la Monarquía Parlamentaria, fue estar al servicio de su pueblo. En esa línea Patrimonio Nacional administra y gestiona los bienes que la Corona cedió al Estado, conservando su derecho de uso y teniendo, entre otros, un triple objetivo:

•Poner a disposición de todos los ciudadanos uno de los conjuntos culturales más importantes de Europa.

•Conservar y restaurar sus bienes históricos muebles e inmuebles.

•Preservar y respetar el medio ambiente, flora y fauna de los bosques y jardines que administra.

Los museos de Patrimonio Nacional reciben más de tres millones de visitantes al año, por lo que se considera uno de los principales gestores culturales de España. La apertura a la visita pública, el estudio científico y la difusión cultural, son las señas de estos museos.

… Monumentos de Patrimonio Nacional son los Monasterios y Conventos, que cuentan con la colaboradora presencia de las órdenes religiosas que los habitan.

… Todos tienen una especial relevancia en la Historia de España dado su patronazgo real, que propició el depósito de muchas y relevantes piezas artísticas entre las que destacan tapices, reliquias, esculturas, pinturas, plata, libros y códices.

… Patrimonio Nacional abre sus espacios, los Palacios, Conventos y Monasterios, los Jardines y Colecciones, para que tanto el estudio como la investigación y la visita pública sean accesibles y gratas para todos.

De las anteriores explicaciones dadas por Patrimonio Nacional en su propia web se desprenden con toda claridad tres cosas muy importantes:

1- Los bienes que administra Patrimonio Nacional NO SON DEL ESTADO, sino cedidos por la Corona.

2- Entre los tres objetivos citados NINGUNO de ellos fue acatado por el desgobierno socialista.

3- Desde el desgobierno socialista se ha trabajado para el hurto del conocimiento de la historia de España y para hacer inaccesible la visita e incomodar a los visitantes del Valle de los Caídos.

En algún momento habrá que exigir las correspondientes responsabilidades penales y civiles a los culpables de la salvaje persecución al Valle. Este asunto debe tenerlo muy presente el PP si conoce elsignificado de la palabra justicia. No es venganza, es justicia.

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