3 de noviembre de 2010. Puerta del Valle de los Caídos en la carretera de acceso Guadarrama – San Lorenzo de El Escorial. Un grupo de socios de la Asociación Para la Defensa del Valle de los Caídos nos disponíamos a asistir a la Misa que los PP. Benedictinos habían convocado para ese día por todos los caídos de la guerra. Las fuerzas de seguridad del estado, cumpliendo las ordenes recibidas desde el gobierno, nos prohibieron el acceso con el argumento «no se puede ir a Misa en el Valle, vayan si quieren a Guadarrama o al Escorial». Ese día interpusimos varias denuncias en el cuartel de la Guardia Civil de San Lorenzo de El Escorial, al considerar vulnerados parte de nuestros derechos más fundamentales como era el de la libertad de culto.

Cuatro días más tarde tuvo lugar la primera Misa de campaña que los PP. Benedictinos se vieron obligados a ofrecer a los fieles en la puerta del Valle, extramuros, junto a la carretera de acceso al recinto. Las semanas siguientes las Misas se dieron en la explanada del monasterio con temperaturas bajo cero y con momentos de emoción que aún después de transcurridos cuatro años no podríamos describir.

Hoy, 4 años más tarde, la situación es otra y también muy grave. EL Valle de los Caídos vuelve a estar amenazado, por el odio de las izquierdas y la cobardía de las derechas.

 

Facilitamos aquí un extracto de esa primera Misa de campaña en lo que supuso, que nadie tenga una sola duda, un hecho histórico.

 

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3 commentarios

Álvaro de Sande · 3 noviembre, 2014 a las 21:07

Recuerdo con gran emoción aquellas misas al descubierto, con temperaturas gélidas, niebla, lluvia y nieve, porque de todo ello hubo en ellas. Recuerdo que un hombre de avanzada edad, que estaba junto a mí en la lonja, escuchando la misa, de desplomó a causa del frío y del esfuerzo con el que se sostenía en pie. Nos dio a todos una lección de capacidad de sacrificio y vimos hasta dónde puede llevarnos la fe.

Pero no recuerdo ninguna palabra de arrepentimiento ni de disculpa por parte de los dirigentes socialistas, una vez que ha quedado demostrada la falsedad de todos sus argumentos para justificar el cierre al culto del monumento. Tampoco recuerdo ninguna crítica del PP ni de la cúpula de la Conferencia Episcopal Española. Ni siquiera del Vaticano ni del superior de la orden a la que pertenece la comunidad benedictina que reside en el Valle de los Caídos. Es todo muy curioso y muy revelador.

Tampoco recuerdo que haya habido investigaciones oficiales y judiciales para depurar responsabilidades y culpabilidades entre aquellos torvos sujetos que manejaban la política entonces. Les ha salido gratis tanta bellaquería y maldad, aunque hay un juicio pendiente que no podrán evitar, ante el Altísimo, donde no valdrán componendas, sobornos ni arrepentimientos tardíos. No les arriendo la ganancia a ninguno.

Quiero desde estas líneas agredecer, primero a los ejemplares monjes benedictinos del Valle, y luego a la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos y a todos los fieles, haber sostenido en pie el Valle con sus valientes y ejemplares actuaciones ante las fuerzas del Mal, representadas por todos los partidos políticos y por los indignos servidores de las fuerzas de seguridad del estado de su cuerda que, bien por cobardía, bien por complicidad voluntaria, colaboraron en los despreciables actos de aquellas fechas en contra de la Historia de España y de la Fe Católica.

Guripa · 3 noviembre, 2014 a las 20:04

¡Qué digo izquierdas! ¡Ultraizquierda! que es mucho más ajustado a la realidad. Hoy ya no hay más que radicales anticatólicos y antiespañoles por todas partes, y recogeremos sus malos frutos en breve.

Guripa · 3 noviembre, 2014 a las 20:00

Quiero hacer una matización a lo de que el Valle hoy vuelve a estar amenazado por el odio de las izquierdas y la cobardía de las derechas.

Hoy todo en política es izquierda, y el PP, aún más, pues ha afianzado y mantenido las políticas más radicales del PSOE y nos ha creado un monstruo llamado Podemos, que es algo gracias al PP.

Efectivamente el Valle hoy está de nuevo en peligro, aunque nunca ha dejado de estarlo, por el odio de las izquierdas expresadas así, como he dicho. Ya no se puede hablar de derechas en España, puesto que no hay ninguna fuerza política con representación parlamentaria que sea verdaderamente de derechas. Repito, hoy todo es izquierdas.

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